El intendente Federico Susbielles no descartó que nuevamente disponga la suspensión de distintas actividades ante futuros alertas amarillos en la ciudad. Esta afirmación cobra relevancia luego de lo ocurrido el último lunes y la posibilidad de que llueva el fin de semana en nuestra región.
“Voy a tomar la decisión necesaria para defender a los bahienses”, aseguró.
El último domingo, a pocos días de la trágica inundación que golpeó duramente Bahía Blanca provocando la muerte de 16 personas y causando daños multimillonarios en la infraestructura urbana y dejando a varias familias en la casa, ante un alerta amarillo emitido por el Servicio Meteorológico Nacional para la tarde del lunes, la comuna había decidido que los colectivos dejasen de funcionar y había suspendido las clases escolares.
Además, muchas instituciones y empresas habían enviado sus trabajadores a su casa, y otras habían optado por implementar la modalidad home working. El temor, en ese momento, era cómo iba a responder la ciudad ante lluvias posiblemente copiosas, y qué nuevos problemas podrían ocasionarse. Asimismo, en muchos lugares todavía quedaban residuos y restos de elementos que los vecinos habían desechado de sus casas.
Finalmente, aunque en algunos sitios de la la zona llegó a registrarse granizo, el fenómeno no originó inconvenientes. En palabras del indentende, “el sistema se comportó bien”.
“El lunes 17, la realidad de la ciudad era muy difícil, ya que estábamos en tarea de despeje y de limpieza de residuos voluminosos en varios sectores y no habíamos progresado en ese sentido tanto como ahora”, señaló el jefe comunal.
Al respecto, recordó que a comienzos de semana todavía había que apuntalar varias calles.
“Además, había mucha amplitud entre las posibilidades de precipitación que indicaban el SMN y Defensa Civil de la provincia de Buenos Aires, ya que se estimaba que podían caer entre 50 y 60 milímetros. Eso nos generaba incertidumbre, sobre todo si se daba en un tiempo reducido”, afirmó.
En ese sentido, reconoció que “el sistema se comportó bien” y estimó que -de mantenerse el ritmo de trabajo- es “muy posible que ante situaciones análogas podamos mantener la normalidad”.
“Comprendemos que hay todo un sector productivo que necesita trabajar y que la gente tiene que desplazarse, pero voy a tomar la decisión que entienda conveniente para proteger a los bahienses”, explicó.
Susbielles argumentó que el último “7 de marzo, tomamos una decisión que no tenía ningún antecedente en la República Argentina, porque nunca un gobierno había suspendido las clases ante una alerta naranja”.
“En ese momento veníamos siguiendo el desarrollo de las tormentas, evaluamos cuáles eran las posibilidades de lluvias aguas arriba, y tomamos decisiones que no son las lógicas en un contexto análogo. Si hubiéramos seguido la normativa, miles y miles de bahienses se hubieran estando desplazando al momento en que se determinó el alerta roja, sobre las 8 del viernes”, manifestó.
El jefe comunal, además, dijo asumir “la responsabilidad de las decisiones que tomo, de cada decisión”.
“El último domingo entendí que el lunes teníamos que tener cautela en base a cómo se iba a comportar el sistema hídrico, y lo hizo de buena manera. Estamos trabajando y esperamos llegar a la próxima lluvia, que va a ser, entiendo, el día viernes, en mejor estado y en mejor situación. En ese sentido, vamos a tomar siempre la decisión que entendemos atinada para proteger la vida de los bahienses”, concluyó Susbielles.