Julio Ruíz, quien estuvo detenido en La Escuelita, habló con Primero Bahía en un nuevo aniversario de la Memoria, Verdad y Justicia.
«Yo trabajaba en lo que era la Cervecería Santa Fe en calle Láinez, cuando pasó lo que pasó, siempre tuve actividad gremial, pasé de los lácteos a la cerveza y ahí me chuparon en mi casa, fue sobre horas del mediodía, estábamos almorzando con mi mujer y mis tres hijos, tenían 2, 4 y algunos meses, interrumpieron y me llevaron», comenzó contando Ruíz.
Además refirió que «me metieron en mi propia Citroneta y me taparon con una frasada, pero me daba cuenta que estaba en terreno del Quinto Cuerpo, me llevaron a la Escuelita. No nos daban nada de comer, una sopa aguada, yo tenía en ese entonces 28 años, ahí entuve entre 30 y 40 días, después nos pasaron al Ejercito, nos blanquearon y el trato fue totalmente distinto. Hicieron el juicio y nos condenaron, me dieron 2 años y a otros 1 año o menos, pero al Jefe del Quinto Cuerpo mandó para atrás el fallo y de ahí dieron más años».
«Estuve un tiempo en la Unidad 4 y después a Rawson. El caso de Rivera que no volvió a aparecer y estuvo en la Escuelita, era un muchacho catequista y estaba en el seminario y era conocido en el ambiente cristiano de Bahía, hay tantos casos así, para instaurar el plan de Martínez de Hoz, tenían que hacer eso un disciplinamiento de la sociedad y necesitaban desaparecidos, se usó a las fuerzas Armadas para hacer un antiproyecto nacional y sigue vigente lamentablemente, incluso se ha votado y ahora hay que aguantar», consideró Julio.
Para cerrar dijo que «era un disparate desaparecer a menores de edad, fue planificado, eso ocurrió y no quiere decir que me presente y diga que soy una víctima, porque nosotros éramos sindicales, lo que nadie se imaginaba es que iba a tomar esa brutalidad, la gente siguió resistiendo, tiene su memoria y lo vemos en la marcha del 24 de marzo, pero no hay que dejar que esto pase así nomás. Este es un gobierno como el de Martínez de Hoz, apoyado por Videla».
«Mi familia me visitaba, era muy difícil mandar cartas porque te las rompían, había que escribir cartas con marcador grueso, pero mi familia se instaló en Rawson así que venían todos los domingos 40 minutos para ir a verme, eso fue importante para mantener la relación. Los responsables no eran los de uniforme, eran otros tipos que hoy siguen sosteniendo un proyecto de antinación, eso me indigna, la cosa pasa por la dependencia del país, la destrucción de valores esenciales, durante 50 años fue el antiproyecto que no presentaron. Mis hijos militan, tuvieron una actuación en lo de la inundación, tienen una impronta que es la solidaridad y para mi es lo más importante, pero no se hablaba mucho de eso porque se sobreentendía», sentenció.