Ernesto Urbina, Infante de Marina, habló con Primero Bahía sobre lo que fue el rescate del capitán Giachino.
«Yo tenía 16 años cuando ingresé y a los dos meses cumplí los 17 y el día que nos separan del curso cumplía los años, muy jovencito en aquellos años en la escuela de Mecánica y volví a Puerto Belgrano para hacer el curso de Enfermero Naval. Yo ingresé a la armada en el 77, volví a Puerto Belgrano y cubría las campañas con la Infantería de Marina y como quería algo más en mi carrera, me anoté para hacer el curso de Comando de Anfivio y en el año 81 rendimos las pruebas físicas para poder hacer ese curso y en 1 de febrero del 82 llego a la base de Mar del Plata para iniciar este curso», comenzó diciendo Urbina.
Además refirió que, «Yo estaba en el buque Santísima Trinidad, después de un día de pasar un temporal fuerte, salimos a probar el armamento y alistar todo el equipo, hoy estábamos armando los botes, inflándolos y preparando todo el equipo para llevar a Malvinas, envuelto en nylon para que no se moje. Nosotros sabíamos que no era un entrenamiento, el 25 de marzo a todos los que estábamos haciendo el curso nos llaman para una misión especial pero no nos dijeron donde, el 27 de marzo a las 6 de la mañana, yo salí en los camiones con los equipos a base Puerto Belgrano, hicimos noche en el batallón y embarcamos todos en la Santísima Trinidad sin saber a dónde íbamos. En pleno temporal nos reúnen y nos dicen vamos a Malvinas».
«Yo estaba con el Capitán Giachino, el 1 de abril 21hs se inicia el desembarco, éramos casi 90 hombres, todos infantes de Marina, había 8 buzos tácticos, porque teníamos otra misión antes de ir a casa de Gobierno. Se inicia el desembarco, se navega con bastante dificultad porque se metían las algas en las élices, y previo a llegar nuestros compañeros Teniente y Cabo Principal, observan movimiento en la playa y deciden ir a otra playa alternativa, Dios nos acompañó y nos estaban esperando a las 22:30hs, estábamos a 4 mil metros de la costa, nos sacamos los trajes secos, hacía mucho frío, no sentíamos las manos, los pies y las orejas, por lo que tuvimos que romper los trajes y nos tuvimos que ayudar entre nosotros, nos armamos y armamos la marcha hacia la población a las 23hs, estábamos a una distancia de 14km, hicimos una marcha de 4 horas, en una determinada parte nos desprendimos de la agrupación porque nosotros íbamos a la Casa de Gobierno, los ingleses nos estaban buscando en el terreno y habremos llegado a las 4 de la mañana», consideró.
También recordó que «nosotros llegamos a la Casa del Gobierno, a reconocer el terreno, vuelven nos buscan y nos ubicamos en sectores atrás de la casa y el Teniente tenía que pedir a viva voz que se rindieran, que éramos una fuerza más importante y ahí comenzó el tiroteo, tiraban hasta con alpargatas, ellos eran más de 70 adentro y nosotros éramos 16. Con el apoyo de Luis Alegre nos destacamos hasta una cancha de fútbol que había 150 metros, de mi mochila saqué un calzoncillo blanco largo con cuatro estacas y cuando iniciamos el retorno, a unos 400 metros una ametralladora nos empieza a tirar, ahí empezamos a correr y respondimos al fuego y dejaron de tirar por suerte, después nos enteramos que los habían tomado como prisioneros una patrulla nuestra. Giochino dijo que iba a tomar la Casa, hacíamos tiros intimidatorios porque teníamos la orden de no matar a ningún inglés, escucho que me llama Giochino, me aproximo al sector de ellos, el patio estaba dividido en tres, salto la división y un compañero me dice que no porque no tenía cubierta ahí, sigo la división y encuentro una pasada, paso al otro sector del patio, me meto por debajo y a mi compañero le pregunto para donde estaban y a unos 40 metros me frena un bulto, eran 12 ganzos, pegan dos tiros adelante mio, giro a mi posición anterior, cuando salgo corriendo pegan otros dos tiros y ahí me esperó el inglés y me pegó un tiro a la altura de la cintura, pierdo el fusil y el gorrito de lana porque caí ya que mi pierna izquierda no reaccionaba, le dije a mis compañeros que no podía llegar, me saqué la mochila, abrí ampollas, cargue la jeringa y me puse en la pierna izquierda, me abrí la ropa, busqué donde podía tener el agujero y me lo tapé con un apósito, me puse la ropa y seguí. Tipo 9 de la mañana que se termina el combate ahí vienen a asistirnos, a Giachino le pegaron dos tiros en la pierna y le dio en la arteria femoral y a mi cuando me fueron a asistir me tuvieron que sacar a los ganzos de encima porque me estaban comiendo porque estaba perdiendo sangre».
Para cerrar dijo que «Giachino perdió mucha sangre y por eso perdió la vida, a mi me hicieron una cirugía, el helicóptero nos llevó al aeropuerto, nos cargó un avión y fuimos hasta la base Naval Comandante Espora, nos bajan y nos llevan al hospital Naval, y fui otra vez a quirófano, ahí estaba Margarita quien me contó que me repararon, me armaron y prendieron 5 velas, hicieron todo bien y acá estoy. Nosotros empezamos a los balazos a las 4 o 5 de la mañana y estuvimos como 4 horas combatiendo, como a las 9 de la mañana se rindieron los ingleses».