El arquitecto José María Zingoni quien asumió como secretario de Planeamiento Urbano, estuvo en Primero Bahía para contar los planes para el 2026.
«Son muchos años de trabajo en Bahía y sobre todo en el tema de planificación, desde que me fui en el cargo hace más de 20 años me dediqué a trabajar en otros municipios y provincias pero siempre con un pie en Bahía y por otro lado he tenido otros trabajos vinculados a la planificación en el área de salud, mucho trabajo en el aula en la carrera de Arquitectura, pero esta enorme oportunidad que me da el intendente, de ponerte del otro lado del mostrador es diferentes, pero muy agradecido por esta confianza», comenzó diciendo Zingoni.
Afirmó además que, «Bahía no es ajena a los impulsos de las ciudades, sobre el fenómeno de expansión, el tema de la provisión de agua es un cuello de botella muy grande para la ciudad y se van sumando otros fenómenos, hace años no eran tan importantes, pero hoy se suman riesgos considerables en término ambiental. En 2018 se hizo un estudio con el BID contratando una consultora española, sin desmerecer los estudios locales, y hace con cinco metodologías estudios de inundación y los datos que buscan son sobre los que están en la mesa, estamos muy en el borde de una franja de transición, los vientos del norte o las lluvias del sur, a eso se suman las vulnerabilidades de la ciudad, con falta de infraestructura hidráulica y eso hace que se colapse».
«El fenómeno de inundación por precipitación propia es algo que no se había dado, podía darse por una crecida, que por tener lluvia arriba de la ciudad, si solo fuera lo de la cuenca, con una obra como la que se va a ejecutar, te solucionaría el problema, pero si llueve arriba tener que mirar centímetro a centímetro cada lugar de la ciudad, hay que mirar calle por calle, plaza por plaza, como está colaborando para que el agua escurra. No me gusta juzgar lo que se hizo, el primer plano de Bahía crecía para el lado del colegio Don Bosco y es donde no se inundó o fue más leve y a los 10 meses cambió y fue para el lado de la plaza Rivadavía, la pregunta hoy es pensar en el Canal Maldonado como la evacuación de una crecida y permite una relación más amigable con el Napostá», consideró.
También refirió que «las áreas verdes frente a una lluvia e inundación son claves porque van absorviendo y manteniendo el agua para que no se vuelquen a las calles. La planificación tiene que buscar una mirada adaptativa a las diferentes situaciones, hay exigencias como postes de luz de madera que son más económicos, pero habrá que evaluar, si es con cemento o por abajo, porque con el temporal se cayeron todos y con respecto a la vegetación las especies autóctonas aguantan mucho más que las otras».
«Hicimos un estudio a partir de la inundación sobre los edificios históricos de cómo fueron afectados, pero también para tipificar los efectos que hubo sobre las construcciones y en muchos casos veíamos que tienen los vidrios armados, que tienen más de 100 años y el granizo rompió hasta el alambre, habla de la violencia con la que impactó este fenómeno», contó el funcionario.
Para cerrar indicó que «los desafíos que el intendente tiene ante esto son dos instrumentos claves, uno es el plan de desarrollo territorial y otro el código, porque es el contrato con el vecino, qué se puede hacer y hasta dónde, queremos lo mejor para uno mismo pero también para la sociedad. Por ejemplo una obra como el Canal Maldonado está en el plan pero no en el código, aunque una cosa incide en la otra, se viene avanzando pero hay que dar un empujón fuerte para terminarlo, y también hay bastante para hacer en la oficina, me recibieron muy bien, pero hay trabajo para hacer».
«A mi me gusta mirar los vasos medios llenos, ser consciente de la mitad vacía, pero si miro la historia y me gusta mucho analizar los procesos históricos, el bicentenario será un momento de cierta euforia, cómo nos preparemos va a repercutir en eso, se vienen haciendo cosas interesantes, pero aspiro a que podamos estar en ese bicentenario con toda la carga emotiva que nos merecemos para pensar en una Bahía Blanca más firme», concluyó.



