Rodrigo De La Faba, Cardiólogo, estuvo presente en Primero Bahía para hablar en el Día Mundial de la Obesidad.
«Hoy está relacionado al Día Mundial de la Obesidad y en los últimos 30 años hemos aprendido este tema, que antes se lo relacionaba a algo cultural, alimentario, pero hoy vemos que hay herencia, si en la familia hay obesidad los hijos tienen obesidad, un gran problema en el mundo y la obesidad es sistémica, crónica e inflamatoria», comenzó contando De La Faba.
Relató además que hay que educar para prevenir, «trabajar en la concientización de la obesidad que no es gratuita y a nivel cardiovascular en las paredes del corazón, el peso en comparación con la contextura física, ese recubrimiento de la arteria empieza a fallar y lleva alteraciones en la presión arterial, aumenta la formación de coágulos, placas que pueden generar infartos. Se empiezan a dar a partir de los 35 años que a partir de los 50 esa placa, con colesterol alto, insulina alterada, azúcar alto, empiezan también los problemas articulares de movimiento y eso altera su organismo y cambia sus hábitos».
«En Estados Unidos, que sacó una pirámide nueva de alimentación, tienen el 60% en mayores de 50 años con obesidad y están tratando de comer en casa y sacar los ultraprocesados. Datos muy sencillos para tratar de frenar esto que está creciendo en el mundo. La disposición de la grasa es distinta del hombre y la mujer, es como una mochila invertida en el hombre, se hace más fuerza con el corazón, si vos al organismo lo sobrecargas con mochilas, el corazón tiene que hacer más fuerza. La grasa en ciertos animales que hibernan es buena, pero en el caso de los humanos el retener grasa no tiene ninguna función», señaló el cardiólogo.
Indicó también que «La actividad física es necesaria llevarla a cabo, tener la mejor versión para sentirse bien, la actividad física aumenta la frecuencia cardíaca, la presión arterial y después aparece una baja, esa liberación está relacionada a la liberación de una serie de sustancias que son vasos dilatadores y la única forma de tenerla es con actividad física, eso dura 24hs por lo que estará medianamente más protegida en cuanto a muerte súbita, infarto, mejor humor, dormir mejor, por eso decimos que no sirve hacer 3hs un solo día, vale natación, gimnasia, caminata, bici».
«Nosotros tanto en el Municipal como en el Instituto manejamos estadísticas y el último año fue especial, todavía tenemos en las consultas personas afectadas por la inundación, esa persona fue sometida a estrés crónico, ya que tratan de volver a su vida habitual, sí se notó en el verano en Bahía que la gente se relajó, salió a tratar de disfrutar y eso es bueno. Este inicio de malas noticias sobre la guerra en Oriente y todo lo que es nuevo para todos y no sabemos para donde vamos en esta situación, todo eso no tiene un impacto específico, pero vemos que en Bahía hay más concientización de cuidados que años anteriores», aseguró.
Consideró que «no se ve plasmado algo importante, sí el final de algo que fue un año muy difícil en la ciudad. La esperanza de vida es de 80 años con un estilo de vida normal. La evolución a nivel cardiovascular en 30 años ha sido muchísima, tenemos rápidos métodos de diagnóstico, tenemos buenas imágenes y tratamientos de baja intervención, se ha logrado avanzar en la sobrevida entre 5 y 10 años, a nivel renal también porque ha mejorado el tema del manejo, a nivel neurológico con el deterioro cognitivo es algo más delicado».

