Jorge Moyano, Director del Hospital Penna, estuvo presente en Primero Bahía, para contar como vienen trabajando en el nosocomio.
«Lo que eran los antiguos asistentes sociales surgen como los primeros controladores de que se dieran las condiciones sanitarias de las grandes poblaciones, yo soy licenciado en Trabajo Social, hice la residencia en el hospital, tuve funciones doncentes en el hospital y también en la UNS, yo me fui especializando en salud mental y estaba ocupando la jefatura del Hospital de Día, que trabaja con pacientes ambulatorios, y ahí recibí la propuesta para estar en la dirección del hospital Penna», comenzó diciendo Moyano.
Además destacó que «estamos con todo esto de la inundación, dando una conversación seria con el área de obras públicas para trasladar la sala que estaba en el -1 para los pisos de arriba. El hospital viejo, que es todo pabellonado que son pequeños edificios y el Penna nuevo con esa arquitectura extraña que no corresponde a Argentina, estaba pensado para ser climatizado en el interior de un hospital, que acá no sirve y eso nos ha traído algunos inconvenientes».
«Creo que hay etapas, la primera fue de legitimación propia, soy muy respetuosa con lo que hago, tengo mis grandes diferencias con algunas posiciones tradicionales, siempre circulé con una mirada crítica. En el campo de la salud en general y mi disciplina viene a apoyarse en esos lugares, yo trato de mirar los derechos de las personas y mucho tiene que ver con las acciones que tenemos, vine para ser una piedra en el zapato y decir que las cosas no andan bien, es un lugar que quiero mucho y fui cosechando grandes vínculos y amistades. Se que del otro lado mi dirección planteó dudas, lo que hay que entender es que uno no trabaja solo, conduce un equipo, hoy tenemos dos médicos y una doctora en economía y después de la inundación sumamos tres médicas más en diferentes áreas. Cuando entré era una cosa y tres años después fue otra, tuve una experiencia y crecimiento importante, te vas formando ya que vas escuchando y circulando tantos ámbitos, sabes para que sirven todos los aparatos, después el funcionamiento es particular de cada disciplina», consideró el director del Penna.
Aseguró además que «estamos a cinco meses de la inundación, estamos mejor de lo que pensábamos que íbamos a estar, pensamos que perdíamos el hospital, fue nuestra impresión cuando empezó a subir el agua y hacíamos el traslado de pacientes. La gente del ministerio nos decía que nos hagamos la idea de que no teníamos más hospital, después de la activación paulatina de los servicios, estamos infinitamente agradecidos, contentos y muy firmes en creer que esto que sucedió está pasando, hay lugares que están quedando mejor que antes, otros que están siendo progresivos, con la compra de nuevo equipamiento. Equipar todo de cero pensé que iba a ser mucho más largo, pero por suerte vamos progresando, tenemos que volver a la turnera grande para dar respuesta a toda la sociedad»
«El resonador se salvó, las diferentes empresas que trabajan en tecnología médica hicieron un reacondicionamiento de la sala y traerán unos dispositivos para el próximo mes tener el resonador en funcionamiento. Nosotros tenemos un uso de presupuesto anual de alrededor de 10 mil millones de pesos para el hospital, llevamos gastados 16 mil millones por parte del Ministerio de Salud de provincia, un 9% corresponde a donaciones privadas o externas, como fue el partido de la AFA, Nacer, bancos y demás, llevamos casi duplicado en cinco meses el presupuesto anual, eso es una posición política a la que seguimos y por eso estamos acá. Lo que me pasó en salud mental es que crearon una dirección provincial para mostrar algo que está invisibilizado, haciendo políticas propias de salud mental y yo quise acompañar eso. Nuestra ayuda vino de un Ministerio de Salud que lleva una inversión de 16 mil millones de pesos, nos prometieron 22 mil millones, que estamos muy cerca, además de lo que hizo la comunidad, que no tiene un valor económico, pero estuvo el hospital durante tres meses con voluntarios que se abarrataron para poder ayudar, limpiar, sacar el barro y demás y también el compromiso y trabajo de nuestros compañeros del hospital, que han perdido interminables jornadas de trabajo, meses de su vida, desarticulando su vida familiar para poder ayudar», resaltó Moyano.
Para cerrar dijo que «hubo un hospital que trastocó sus horarios y defendió el hospital con uñas y dientes, tuve el privilegio de ver eso, y las ayudas vinieron de donde tenían que venir. Nación con nosotros no se comunicó, fuimos entablando diálogo a través de la Secretaria de Salud, que ellos recibieron alguna ayuda o consulta, articulamos con el municipio. El hospital está en un 80% de sus funciones normales, los hospitales públicos han sido receptores de las grandes consultas de la sociedad. Disminuyó la natalidad en el país y la provincia, pero seguimos con el número de más de 7 partos por día en neo, estamos trabajando con 15 servicios, somos la neonatología más grande de la provincia».



