Eduardo Montagna, Maestro Mayor de Obra y Granadero, estuvo presente en Primero Bahía para hablar de historia de vida.
«Yo soy Maestro Mayor de Obra, me prepraré en la vieja Escuela Industrial, que me sirvió de muchísimo, por lo que hoy tengo mi profesión gracias a la escuela, terminé y mucho antes ya incursionaba en la construcción porque es algo que siempre me gustó. Yo nací en Bravard al 600, y siempre tuve la idea y quise tener mi trabajo con esto y gracias a mis padres pude hacerlo», comenzó contando Montagna.
Además indicó que «en el año 74 terminé, yo tenía 20 años, y a los dos o tres días me llamaron para el servicio militar, era una época complicada, el 3 de enero apareció un soldado que venía del distrito, entré, me recibió el teniente coronel y me dijo que esa misma noche tenía que viajar a Buenos Aires porque tenía que estar en el Regimiento de Granaderos».
«Yo lo que sabía era que los veía que estaban parados, haciendo custodia de los restos de San Martín, pero detrás de todo eso hay un gran movimiento, cuando llegue ya había varios muchachos ahí, nos empezaron a cortar el pelo, estábamos todos sorpredidos, no sabíamos ni dónde estábamos ni qué teníamos que hacer, y a los cinco o seis días, nos llevaron al campo de Granaderos, y nos tuvieron un mes y medio haciendo la preparación, cuando nos distribuyen las tareas, a mi me asignan al casino de oficiales como mozo del jefe de regimiento, no teníamos otra actividad», destacó.
Afirmó también que «es muy riguroso, ya que uno vive y convive con el presidente de turno, además de los que están en Olivos. Estuve casi 16 meses, en el golpe estuve en el Regimiento. El ser Granadero tiene un gusto especial, en ese momento eras elegido por varias razones, no solamente por la altura, no tenes que tener antecedentes, no puede haber analfabetos y en mi caso por estar muy cercano al jefe, tenía otro trato».
«Soy Granadero Reservista y lo seguiré siendo hasta que me muera. Cuando salí empecé a trabajar y he hecho de todo, tengo un prontuario de trabajo importante, como camionero, mozo, mi trabajo toda la vida fue de albañil, cuando ya tenía 9 años, con el tiempo la gente se enteró y yo ya tenía 50 años cuando empecé a trabajar de mi profesión, estuve en el municipio con Jaime Linares y fui a la delegación Norte. Hoy en día sigo realizando planos, que es lo que me gusta», aseguró.
Para cerrar dijo que «el hacer un plano implica un gasto que depende de los metros cuadrados que esa casa tiene para planificar. Es el orgullo que tenemos como hombre haber tenido la posibilidad de usar ese uniforme y pasar por el Regimiento, que no era para todos, recién cuando estuve allá entendí que era algo muy especial».

