Carlos Millán, jefe del Aeropuerto de Bahía Blanca, habló con Primero Bahía sobre los incendios registrados ayer a la tarde.
«Nos preocupamos por el tema del pasto que se quema que es cebadilla y es como si fuese pólvora, se prende con nada y encima no nos ayudó el viento, el fuego se inició en la rotonda de la 51 y de ahí se trasladó hacia el aeropuerto con el viento fuerte del sudoeste por lo que apagarlo era difícil, lo que pudimos hacer fue acompañarlo y desviarlo para que no llegue al aeropuerto», comenzó diciendo Millán.
Además refirió que «ante la duda se tomó la decisión de evacuar el edificio hacia la plataforma, la ruta estaba cortada porque la humadera no permitía ver nada, por eso no dejábamos salir a nadie, se evacuó para el lado de estacionamientos de aviones, cuando el fuego llegó del otro lado se tomó la decisión de ingresar al edificio para preservar la integridad de la gente».
«Salvamos todos los equipos como el radar y la antena, el equipo de comunicación, la aeroplanta de combustible que estuvo ahí nomás y se pudo contener el fuego, un galpón de la Armada y después era preservar el balizamiento que no queríamos tener problemas porque hacía poco que lo habíamos habilitado, fueron muchas corridas, cargadas de agua para los camiones, el cuartel nuestro trabajó de 10 y prestaron ayuda los bomberos de White, Alberti, Policía de Provincia de Buenos Aires, Defensa Civil, salió todo bien, la Marina tuvo que activar su plan de contingencia y la comunidad con la PSA, aeropuerto, aerolíneas argentinas, estuvieron todos atentos. Estuvimos desde las 12:30 y a las 16:30hs pudimos finalizar todo», contó.
Indicó también que «Se les entregó barbijo a la gente para que no respiraran el humo, se canceló el vuelo que llegaba a las 14hs, venía un embraer y el de la noche también por lo que se trajo un avión más grande para llevar a todos, el vuelo llegó a las 21 y algo. El problema que hemos tenido es que el año tan lluvioso que tuvimos el año pasado y ahora con esta sequía complicó la situación».
«No alcanzamos a cortar el pasto para dejarlo bajo, estaba muy alto y las llamas eran altísimas. La infraestructura se salvó por completo», concluyó.


