Juan Boiardi, Presidente del Colegio de Arquitectos, estuvo presente en Primero Bahía para hablar del Código de Planeamiento Urbano.
«Nosotros tenemos en cierto modo una defensa de… a veces no solo son patrimoniales, hay que tener mucho cuidado porque en pos de la modernidad a veces se hacen algunas atrocidades urbanas y a veces es un problema del profesional o el mismo propietario que a veces no sabe lo que tiene entre las manos», comenzó diciendo Boiardi.
Además, indicó que «el colegio de Arquitectos es una fachada original, hicimos una puesta en valor y hacia adentro es otro tipo de construcción que se adecuó al tipo de vida que se tiene hoy. También cuando hay edificios de valor uno hace el incentivo pero para eso hay que identificarlo y es mejor tener una política para saber que mantener, en un diálogo entre municipio, colegio y vecinos».
«Siempre es una relación amor odio con los gobiernos, llamar nos llaman casi todos, hay una infinidad de actores que tienen un rol importante en la ciudad. La ciudad en lo inmediato tuvo un cachetazo inesperado e hizo que algunas cuestiones tomaran otro perfil, la inundación desnudó algunos temas que no teníamos presentes, el tema de la evacuación hidráulica cuando llueve hizo hoy que hablemos de una obra que directamente no pensábamos hasta más de 20 años en adelante, eso nos hizo ver que la ciudad no era lo que creíamos, porque a veces planificamos hacia arriba y lo que pasa abajo muchos no lo quieren ver. La ciudad tiene problema como tiene la mayoría de las ciudad, que es un crecimiento descontrolado, y eso pasa en las periferias de la mayoría de las ciudades», resaltó el presidente del Colegio de Arquitectos.
Destacó también que «por un lado la anarquía de quienes provén los servicios, el código dice que Universitario es planta baja más tres, después la ciudad se despertó, vieron a Universitario como un foco de construcción y comenzaron a hacerlo, eso hizo que haya buenos valores de venta y una explosión de construcción, como pasa en gran parte de la ciudad, tiene que ver como el prestador del servicio hace para que las obras funcionen e inviertan».
«Hoy somos consultados, hay voluntad de ver si podemos destrabar algunas cuestiones de cómo vemos la ciudad, ha habido diagnósticos pero después no se traduce en una planificación, ni en el código. El código es el final, se codifica la cosa cuando se tiene todo lo demás, cuál es el modelo de la ciudad, cómo se va a edificar y ese libro es de aplicación. Hay cuestiones que tienen que ver con cosas peores, que es que hay sectores de la ciudad que empiezan a venderse lotes que no tienen servicios. Tenemos que buscar la vuelta para que no sean ciudades dormitorios, tener mayor desplazamiento, hay que crear lugares que sean tendientes a eso», detalló.
Para cerrar dijo que «desde las 20hs que cierran los comercios no hay nadie en el centro porque la gente se va para otros lugares. Acá parece que dejamos de estar de modo por un tiempo con los funcionarios y después se olvidan, hay que ver como los proyectos pueden llevarse a cabo con fondos de provincia y de nación. Lamentablemente gran parte de los gobierno de la Nación estan compuestos por gente de Buenos Aires y el interior ha sido castigado en ese sentido, donde saltan las necesidades, hay cuestiones de logística de pérdida de un ramal ferroviario es algo terrible para cualquier país, pero acá pasa. El gran desafío que tiene este gobierno y el que venga es ver cómo pelear los fondos para la ciudad por parte de Nación».
«La ciudad va a salir adelante, ahora hay muchas cuestiones a atacar y los recursos son finitos, va a llevar un tiempo, lo importante es que si se logra determinar la obra en cada tema va a ser más eficiente la inversión», concluyó.

