Fabián Lliteras, subsecretario de Movilidad y Transporte de Bahía Blanca, estuvo presente en Primero Bahía para hablar de los trabajos previstos para este año.
«Han sido dos años complejos, la secretaria tiene el transporte en general, los colectivos, taxis, remises y plataformas digitales y el ordenamiento del tránsito en general, no el operativo, en todas las situaciones es de complejidad teniendo en cuenta principalmente en cuanto al ordenamiento lo sucedido el 7 de marzo, a generado en algunos sectores de la ciudad, como en el sector de puentes una complejidad, donde se ha tratado de mejorar. El transporte público fueron también desde diciembre del 2023 donde había una situación con la quita de subsidios, hasta la fecha con una situación de equilibrio para lo que va a ser el nuevo sistema, donde se va a licitar pero en ese sistema de transporte las complejidades de la inundación también hicieron mella y hoy podemos decir que hemos recuperado la situación óptima de funcionamiento», comenzó contando Lliteras.
Señaló además que, «se observa el comienzo de obras que tiene que ver con eso, que van a llevar su tiempo, pero por lo menos saber que el inicio prevé una continuidad y finalidad para volver a utilizarlos. También el recupero de las calles de la ciudad tiene que ver con eso, se ha hecho un trabajo muy fuerte por parte de la Comuna y de Obras, para recuperar calles principalmente para el transporte público pero también para el usuario de autos particulares».
«La cobertura general del sistema es bastante amplia, apuntamos a generar un mecanismo donde el usuario tenga opciones más rápidas, mejorar el sistema de frecuencias es clave y el usuario creo que hoy está reclamando quizás no tanto la mejora de los recorridos, sino la frecuencia y el estado de las unidades, recibimos reclamos permanentes y en general no tenemos grandes reclamos», destacó el funcionario.
Refirió también que «la ciudad tiene una densidad en kilómetros es casi igual que Capital Federal y la densidad poblacional es muy pequeña, el sistema funciona con cantidad de pasajeros, entonces la complejidad del sistema es cómo se equilibra la cobertura del recorrido con quienes utilizan el sistema, por lo que a veces lo que cuesta es que cuando se exigen servicios hay que tener cuidado para no desbalancear la relación kilómetros/pasajeros, el crecimiento fue no planificado en general y en las afueras de la ciudad, van vecinos que reclaman servicios y se complijan las distancias».
«En general la frecuencia en época normal es similar, no hay horarios valles, de un distanciamiento entre una frecuencia y otra, es complejo porque el personal que se utiliza tiene que tener una continuidad de horario laboral. Con respecto a las escuelas y universidades son parte del pensamiento del diseño de recorrido, no podemos obviar eso y en el caso específico de la UNS es la posibilidad no de incorporar nuevos sistemas sino mejorar el acceso y las frecuencias, se trabaja mucho con el boleto combinado, hoy los estudiantes utilizan eso dentro de una hora y pagan un solo pasaje», subrayó.
En cuanto a las unidades dijo que «rondan en 10 u 11 años, tiene que ver con falta de renovación en años anteriores y también la pérdida de algunas unidades después del 7 de marzo. Para poder recuperar unidades es clave las empresas tener una tarifa equilibrada, pero también hay que ver que ha cambiado la mirada general del sistema desde el 2023 a la fecha, el retiro del gobierno nacional al subsidio que se daba al servicio de transporte público se mantiene solo en AMBA y en los atributos sociales. En un sistema de nueva concesión la antiguedad de las unidades será menor, se pedirá entre 5 y 7 años, eso genera un mecanismo que las empresas puedan comprar nuevas unidades».
«Las empresas siempre tienen mecanismo de recuperar unidades y tener más nuevas. Nosotros estamos muy encima del sistema, la aplicación establecimos un mecanismo para mejorar y hacerla más amigable, la app hoy para todos nosotros es vital en general, el usuario de transporte necesita ver que la unidad que se espera esté llegando. Tenemos reclamos puntuales cuando alguna línea tiene desperfecto mecánico o alguna situación anormal y en época de verano eso genera angustia en la gente porque la frecuencia es más espaciada», destacó Lliteras.
Para cerrar refirió que «Yo siempre traté de no modificar mis hábitos, por ingresar a la función, hoy es más complejo, trato en los posible de mantener las mismas costumbres, cuidar a mis cuatro hijos, y siempre lo que he sostenido desde el inicio de la gestión es saber que el trato que yo tengo con nuestros vecinos es el mismo que quiero que sea correspondido, yo aliento mucho a que los jóvenes se sumen a la función pública porque no dejan de ser vecinos que intentan mejorarle la vida a otros vecinos».
«Siempre trato de decirle la verdad a quien viene con un reclamo, por lo que tratamos de conciliar. Federico tiene una capacidad enorme de laburo, hoy creemos que la ciudad en general va a ver en esta etapa de normalidad una realidad en cuanto a la reconstrucción, yo creo que la angustia general después del 7 de marzo nos ha llevado a trasladar enojos a los más cercanos. Me parece a mi que después de eso que pasó, independientemente de las cuestiones nacionales, sería importante que quienes se hayan incorporado a la función pública puedan ver que la ciudad necesita converger en una idea en común, necesitamos empujar para obras estructurales que son necesarias para la ciudad, ojalá que todos tiremos para el mismo lado», concluyó.


