Claudia Lobato Sgreccia, mamá de Federico, habló con Primero Bahía sobre cómo sigue el tratamiento de Federico y la colaboración que necesitan.
«Nosotros llegamos ayer a Barcelona con mi esposo, pero fue una decisión muy importante para venir a vivir, tuvimos que vender nuestras cosas personales para poder viajar, es empezar una vida nueva con trabajo, pero uno por un hijo tiene que hacer todo lo posible, porque él está en un tratamiento que va a llevar dos años, un supuesto Lupus, pero que también en Barcelona, en el hospital oncológico que lo están tratando, están haciendo una investigación científica porque no pueden dar un resultado específico de lo que es. Esto arrancó hace 3 años, durante un año se gestó en él una cirrosis hepático, acá se hará un transplante», contó Claudia.
Indicó también que «necesitamos una colaboración, donación, porque con mi esposo, hasta que no tengamos los papeles para poder trabajar puede llevar un tiempo que puede ser incierto y nuestra realidad es que con lo que alcanzamos a vender son tres meses para alquiler, alimentación y todo lo que significa estar acá en Barcelona para nosotros».
«Mis padres, todas las pertenencias nuestras de autos, muebles y esas cosas las pudieron vender, y mientras yo estaba acá en Barcelona, ellos para recaudar fondos y dinero han hecho ferias, rifas, y oficialmente no tuvimos ayuda, hemos mandado cartas al consulado tanto en Argentina como en España y allá la ayuda en el viaje anterior fue de alguien que ahora es concejal, no fue por política, lo conocemos desde antes y siempre estuvo antes de saber todo esto, que es Martín Salaberry, después del resto nadie ayudó», relató Federico.
Afirmó que «lo fundamental de todo esto que nosotros estamos viviendo es la fortaleza de él y de la familia, son muchas emociones, pero realmente nosotros somos creyentes, somos gente de fe y creemos que todo está dentro de un propósito, yo vine en diciembre a acompañarlo y tuve que volver para hacer los papeles y desde diciembre hasta ahora que nos reencontramos ayer el gozo es muy importante porque encontré a otra persona, acá le modificaron la medicación, entonces está volviendo a ser el Fede físicamente que era antes, él era jugador de fútbol, estaba estudiando profesorado de Educación Física, ahora puede hacer su actividad deportiva y eso le ayuda mucho a su estado de ánimo».
«Yo desde el primer día me sentí cómo si estaría en casa, arranqué a ir a la iglesia para que me acompañen y hay una frase que la tomé mucho de Miguel Ángel Russo, que cuando estaba atravesando su enfermedad dijo que todo se cura con amor y me encantó esa frase y hoy la tengo de estado de Whatsapp, y creo que es así cuando uno se rodea de gente que lo ama, uno lo ve y se da cuenta de cómo cambia el estado de ánimo de uno y durante la semana por ahí no hago mucho, si está lindo salgo a caminar, aprovecho a conocer y después el fin de semana me hice de un grupo de amigos y estoy con ellos, nos juntamos, charlamos y jugamos y eso me hace bien. En la iglesia hay argentinos que nos ayudaron muchísimo, hay una mujer que se le acercó a mi mamá enseguida y cuando tuvo que volver le dejó la tranquilidad de saber que iba a estar ayudándome, tuve mucha ayuda», refirió.
Para cerrar dijo que «la campaña de JuntosxFede sigue en pie en Instragam, por lo que las donaciones se reciben al alias juntosxfede, nos hemos sentido como familia muy mimados, porque sin distinción de nada, somos muy solidarios y generosos, estamos muy agradecidos, lo pequeño que sea que la gente pueda donar suma. Estamos esperando los papeles de doble ciudadanía, estamos tramitando la visa humanitaria, que eso se está gestando con una abogada y eso hay que pagarlo también, por lo que todo lo que la gente quiera ayudar está muy bien».

