Nilo Navas habló con Primero Bahía y se encuentra en el Galileo en Puerto Argentino haciendo una nueva excursión.
«Somos seis personas en la embarcación, ahora nos encontramos en Puerto Argentino, tenemos un equipazo, nosotros zarpamos desde Ushuaia, hace una semana, fue una navegación durísima, tuvimos muy mal tiempo. Ahora esperando los mejores días para zarpar y nos largamos. El cruce a Malvinas fue brillante pero lo pasamos complicado», comenzó contando Navas.
Indicó además que «después de hacer Cabo de Horno y demás, no me imaginé la dureza que íbamos a tener en esta navegación, se nos acercaba un temporal muy fuerte cercano a Malvinas por lo que nos resguardamos y pensamos en una caleta pero no fue lo más seguro, se desató una tormenta muy fuerte, se suspendieron los vuelos, las entradas y a nosotros nos agarró en el mar. Somos dos veleros argentinos que estamos navegando».
«Te asomás y ver las fotos de figuritas, libros, las casitas blancas, los techitos de colores, se nos caen las lágrimas. No estamos en el muelle porque está reservado para los cruceros, nosotros bajamos en un bote y tenes que llevar el equipo de agua para no mojarte además de llevar la ropa para cambiarte. Tuvimos un día de mucho viento que es distinto acá porque es muy fuerte, no es tan sencillo el ir y venir», relató Nilo.
También aseguró que «a lo mejor el resto de mis compañeros van caminando alegremente, hablando en inglés, pero yo voy mirando otras cosas, como por ejemplo la edad de la gente, te encontras con una persona joven y es otra generación, para ellos la guerra fue una página del libro, pero uno de nuestra generación te mira de reojo porque vivieron la situación. Hay un grupo de gente que nos viene siguiendo, de todo lo que vamos publicando y hacen comentarios que no son favorables, nosotros somos dos veleros argentinos con la bandera Argentina y nadie no ha reclamado nada. Ayer fuimos al cementerio y cuando nos volvíamos llegaba una combi de los cruceros, gente que desembarca nos reconoce a nosotros, yo me quedé helado porque nos venían siguiendo en el crucero».


