El triunfo del influencer en un reto generó un tensísimo momento con el animador.
Después de semanas de rumores, versiones cruzadas y especulaciones en los medios, finalmente salió al aire el momento que encendió la polémica entre Ian Lucas y Leandro “el Chino” Leunis en MasterChef Celebrity (Telefe). El cruce, que había sido anticipado como un fuerte enfrentamiento en las cocinas del reality, mostró tensión, chicanas y gestos que no pasaron desapercibidos.
Todo ocurrió durante el último programa emitido, en una noche de beneficios que comenzó con un mini desafío. La consigna era clara: seguir las pistas de un mapa para encontrar destapadores escondidos en el estudio. El primero que lograra abrir un porrón y servir el mejor vaso de cerveza se quedaría con un beneficio clave para la gala.
Ian fue el más rápido. A toda velocidad, encontró el utensilio y cumplió con la prueba en segundos, dejando al Chino detrás suyo por apenas un suspiro. “¡Al fin gano algo, vamos!”, celebró el youtuber y cantante, sin imaginar que ese triunfo sería el disparador del conflicto.
El beneficio no era menor: podía elegir la caja de ingredientes conociendo el contenido completo de ambas opciones, mientras que el resto solo contaría con el 50% de la información. Ian optó por una caja con pescados y verduras, pero el clima comenzó a tensarse cuando, en medio de la dinámica, surgió la posibilidad de un cambio. “¿Otro beneficio quiere? Sería el colmo si le hacen cambiar su beneficio”, lanzó el Chino, visiblemente molesto, cuando Ian evaluaba sus opciones y planteaba dudas. El comentario no pasó inadvertido y fue el primero de varios que marcaron la incomodidad del conductor.
Wanda Nara intervino entonces para explicarle a Ian que, si quería sostener su elección, debía hacer que alguno de sus compañeros cambiara de caja, lo que generaría un efecto dominó en el desafío. La reacción del Chino fue inmediata: “Ah, bueno, no, no”, volvió a disparar, reforzando la sensación de desacuerdo. En medio del murmullo general, el joven no dejó pasar la actitud de su compañero y lo expresó frente a cámaras: “Hay quejas alrededor. No sé por qué si no estoy teniendo ningún beneficio, en realidad. Podría elegir al Chino, que no para de quejarse de mí, pero vamos a dejarlo”. Finalmente, decidió cambiarle la caja a La Reini, evitando una confrontación directa.
Sin embargo, el clima ya estaba cargado. Según se había anticipado en distintos ciclos, el malestar venía acumulándose desde hacía varias grabaciones. En Intrusos (América TV), Paula Varela había contado que desde la producción reconocían que “la cosa viene picante entre el Chino Leunis e Ian Lucas” y que al influencer le habrían llegado comentarios de que el conductor “habla mal de él”.
También trascendió que habría una puja de protagonismos dentro del reality. “Son dos perfiles distintos: a los que ya son de la tele les molesta que tomen protagonismo los nuevos”, explicaron en el programa de América TV. El comentario que más ruido generó fue uno que, según esa versión, el Chino habría deslizado fuera del centro del estudio cuando Ian volvió a ganar una prueba: “Siempre gana él”. Los micrófonos abiertos habrían captado el momento, y la expresión de Ian, según relataron, cambió de inmediato.
Incluso se mencionó que, cuando le entregaron la medalla por el beneficio, todos aplaudieron menos el Chino, un gesto que fue interpretado como un signo de distancia. Y fuera del set, la tensión también habría continuado: el conductor organizó un asado en su casa para los participantes y el único que no asistió fue Ian, todavía molesto por lo ocurrido. No obstante, una vez que el episodio salió al aire, la escena mostró un cruce fuerte pero contenido dentro del juego.
Ambos protagonistas buscaron luego bajarle el tono al conflicto. En diálogo con Intrusos, Leunis aseguró: “Somos amigos, tenemos buena onda, nos podemos enganchar en cualquier cuestión del momento. La verdad es que no pasó nada más que eso y no hay ningún rencor”. De hecho, los dos posaron juntos para las cámaras y hasta bromearon en redes sociales sobre la supuesta pelea. Sin embargo, el episodio dejó al descubierto que la convivencia en la cocina más famosa del país no está exenta de roces. Entre la presión de la competencia, los beneficios en juego y las dinámicas televisivas, cualquier comentario puede escalar rápidamente.



