La referente de la música tropical fue asistida de urgencia durante un concierto y, por razones de salud, decidió postergar una esperada fecha en el Teatro Mercedes Sosa.
La salud de Dalila encendió las alarmas en las últimas horas luego de que trascendiera que debió ser asistida tras descompensarse en pleno show y que, a raíz de esa situación, decidió reprogramar una de sus presentaciones más importantes. La noticia generó una fuerte preocupación entre sus seguidores y en el ambiente de la música tropical, donde la artista es una figura consolidada desde hace años.
A través de sus propias redes, la cantante realizó un video para exponer la situación, pero en lugar de aclarar las cosas, hubo detalles que hicieron que todo se torne aún más confuso. En el clip grabado en su casa, hiló diferentes frases en las que explica los motivos de su reprogramación. “Quiero disculparme con toda la gente de Tucumán por no presentarme a trabajar porque estoy cansada”, se la escucha. De todas formas, su manera pausada de hablar y su mirada perdida preocupó aún más a sus fanáticos.
Dalila, también apodada “La Diosa”, es una de las voces más reconocidas de la música tropical argentina y mantiene una agenda intensa de presentaciones en todo el país. Su carrera, construida a lo largo de años de escenarios, giras y shows multitudinarios, la posicionó como una artista de fuerte conexión con el público. Esa misma exposición permanente, sin embargo, también implica un desgaste físico y emocional considerable.
Por ahora, la nueva fecha en Tucumán quedó fijada para el viernes 6 de marzo, siempre y cuando la evolución de la cantante sea favorable. El entorno no dio indicios de cancelaciones adicionales, aunque la situación se sigue de cerca.
La imagen de la artista siendo asistida tras desmayarse y la confirmación oficial de la suspensión instalaron un clima de inquietud. A la espera de mayores precisiones médicas, el foco está puesto en su recuperación. Mientras tanto, el mensaje es claro: la salud está primero y el escenario puede esperar.



