Diego Rayes, científico del Conicet, estuvo presente en Primero Bahía para hablar en el día del investigador científico y contar cómo viven la actualidad.
«Para la gran mayoría de los y las investigadoras es un orgullo, es algo que nos gusta hacer, más allá de que estamos atravesando muchas dificultades, hacer ciencia en general es algo hermoso, es contestar preguntas, mantenerse siempre con la capacidad de sorprenderse, algo que pasa en general las hipótesis que uno tiene son erróneas y los experimentos muestran otras cosas, por lo que la interacción que se da con los jóvenes es algo que me atrae mucho, más allá de mi materia que es la neurociencia», comenzó diciendo Rayes.
Refirió además que «en el último tiempo las dificultades se fueron acentuando y ser científico en Argentina no es para nada siempre. Creo que nosotros debemos hacer autocrítica de cómo comunicamos lo que hacemos o la importancia que tiene para la sociedad, en el sentido en que ha ido cambiando en los últimos años pero históricamente los científicos estuvimos metidos en los laboratorios y es complicado saber lo que estuvimos estudiando».
«Las cosas han cambiado y es un desafío que tenemos con la comunidad científica. Lo que nosotros hacemos en nuestro laboratorio es observar como los animales en su sistema nervioso coordina las diferentes respuestas ante el estrés, ya que hay distintos tipos de estrés, el animal tiene que priorizar a qué responde ante la situación que se le pone», contó el científico.
Destacó también que «hoy no tenemos todo lo que necesitamos, es muy difícil acceder a financiamientos y en ese sentido en estos últimos años estamos sobreviviendo, hemos tenido ciclos en la historia de situaciones muy complicadas, pero lo que veo preocupante ahora es que estamos perdiendo material humano, porque cada vez menos gente quiere ingresar a hacer doctorados en el Conicet, eso va a generar una brecha importante que será difícil resolver».
«Los sueldos de los investigadores argentinos deben ser los más bajos hasta comparándolos con la región, seguro es el que menos poder de compra tiene. Cuando uno elige la carrera de ciencia uno no busca el rédito económico, es vivir dignamente, sin tener preocupaciones económicas. No tengo respuesta de porque ocurren ciertas cosas, aunque la capacidad científica de Argentina es muy grande y eso sí nos diferencia de la región, estamos a la vanguardia de la investigación científica en ciertas áreas y tiene que ver por la formación de las universidades y la creación del Conicet», admitió.
Para cerrar dijo que «hay grupos afuera que valoran lo que se hace acá. En realidad sueño o mis sueños tienen que ver con esta altura del partido, como comunidad científica, yo lo que sueño es una utopía o algo que no logré ver es tener un sistema científico robusto, llegar a la sociedad para que valore lo que nosotros hacemos y sacar esa idea o pedestal que a veces nos autoponemos, somos trabajadores como cualquier otra persona, donde los jóvenes, estudiantes, se vean representados y quieran hacer ciencia. Hoy por hoy la situación es triste pero ese es el sueño que yo tengo».



