Hace mucho tiempo se viene hablando de la interna en el gobierno nacional entre las dos personas más cercanas al presidente Javier Milei. Se trata de su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia, y el asesor estrella Santiago Caputo.
Bajo el ala de Karina, que consiguió para su sector la mayoría de los puestos que fueron quedando vacantes en los últimos tiempos (por ejemplo, la jefatura de Gabinete que pasó a manos de Manuel Adorni tras la salida de Guillermo Francos), se encuentra el clan Menem.
Y en los últimos días, a partir de las redes sociales, se abrió una feroz batalla verbal entre Caputo y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El silencioso estratega asegura que el riojano y su equipo manejan cuentas en redes sociales que se dedican a desgastar a las oficinas del gobierno que no responden al karinismo.
La semana pasada, el entorno de Caputo mostró cómo la cuenta de Twitter @PeriodistaRufus, al buscar sus vínculos de origen, conduce directamente al usuario de Instagram de Menem, quien por el momento no contestó a los ataques del caputismo.
Entre los principales aliados del asesor se encuentra Daniel Parisini, alias el Gordo Dan, una de las grandes figuras de la comunicación libertaria tanto en redes sociales como desde su programa en el streaming Carajo.
Dan acompaña esta serie de posteos para «desenmascarar» a Menem y la cuenta fantasma de Rufus.
Vale aclarar que, una vez que comenzó la avanzada de Caputo, el citado Rufus borró la cuenta, lo cual motivó otra andanada del asesor.
A su vez, en los días previos, el Gordo Dan se había cruzado duro con la diputada Lilia Lemoine, muy cercana a Martín Menem.
En todo este marco, trascendió que diferentes integrantes del gobierno reclamaron al presidente que ponga orden y baje la espuma. Sobre todo porque la semana pasada la inflación, un indicador clave para esta administración, dio una cifra a la baja y con perspectiva de seguir descendiendo en mayo.
Quienes ven la pelea de costado creen que será muy difícil seguir celebrando lo que consideran logros de gestión si se mantiene la pirotecnia en redes. Por ahora nadie lo expresa en público, aunque no se descarta que algún dirigente de alto nivel llame a sosiego.
Las preguntas son quién y cómo. Días atrás, acerca del escándalo en torno a Adorni, la senadora Patricia Bullirch (la referente de mejor imagen pública de LLA), le pidió al jefe de Gabinete que apure las explicaciones sobre su patrimonio.
Esas declaraciones televisivas no cayeron bien en diferentes despachos de la Casa Rosada.

