Gustavo Gallego, empresario de la ciudad y piloto de autos, estuvo presente en Primero Bahía sobre la competencia que desarrolló en el Desafío 40.
«De chico a mi papá le gustaba y empecé a seguirlo, tenía una moto chiquita, después de más grande, pase a los autos, con la universidad dejé y volví a correr en Fiat Uno, en zonales, también en Turismo Pista y cuando el Dakar comenzó a venir a Argentina, comencé a idealizar si podía competir. Yo había hecho algunas competencias con cuatri y a partir de ahí comencé a transitar el camino de competir en varias carreras del Dakar», comenzó diciendo Gallego.
Refirió además que «no tuve que pedir la moto, me vio, porque me encantaban las bicicletas, tengo muchos golpes y cicatrices debido a eso. Cuando arranqué con el cuatri empezamos a entrenar y se fueron dando bastantes cosas». 
«Cuando vino el Dakar fuimos con toda la familia a verlo y dije que algún día lo iba a correr, pero fue solo un deseo, comenzamos a transitar el camino y pasó de ser algo irrealizable a realizable. Ahora fue un Dakar más chico que se hace en Argentino, se llama Desafío Ruta 40, unió San Juan, Mendoza y San Rafael y volvimos por San Juan, es una fecha del mundial, que son 5 carreras, vinieron las mejores motos, cuatris, utv, por lo que uno aprovecha para medirse con el resto», señaló.
También contó que «dentro de su estructura corrimos una categoría open, donde corrimos 15 autos, nos medimos con todos, se hizo un prólogo clasificatorio y cinco carreras, logramos salir primeros, hicimos las cosas muy bien y nos gusta hacerlo por lo que vamos creciendo cada vez más».

«El Dakar si todo sale bien, es el Arabia en enero del 2027, hay que ver si está todo preparado para poder ir. Hay un tema de seguridad que complica que se realice el evento, es un UTV es un cuatri con techo, tiene mucha potencia, son turbos y muy divertidos de manejar. Lo psicológico influye mucho, ya que tiene mucho desgaste mental, son 700 kilómetros en diferentes condiciones de suelo», relató el piloto.
Para cerrar contó que «uno se va poniendo grande y voy mirando todo con otra óptica, agradezco al apoyo de mi papá que me acompaña en todas las carreras, está acostumbrado a entender la dinámica de la carrera, también mi señora y mis nenes son base fundamental con mi mamá para acompañar y hacer el aguante, se van triangulando para poder ir dándose información de cómo viene todo».

«Las expectativas son las mejores, es una carrera larga, con muchos más equipos de los que vienieron a la ruta 40, es un desafío muy grande y la carrera es más larga, porque tiene más de 12 días, es el doble de cosas que van a pasar, de kilómetros a competir y demás por lo que entra en juego diferentes factores. Tengo una hija de 9 y uno de 3, si me dicen que quieren correr lo van a hacer, trataremos que lo haga con todas las medidas de seguridad, o lo que quiera hacer», concluyó.

