A semanas del esperado estreno de Charlie y la Fábrica de Chocolate, el comediante dialogó con Teleshow y relató por qué es el personaje más desafiante que ha hecho.
Con la cuenta regresiva en marcha, la expectativa por el estreno de Charlie y la Fábrica de Chocolate no para de crecer. Entre intensas jornadas de ensayos, las figuras de la obra ultiman detalles para pulir cada escena del espectáculo. Entre ellos, uno de los que más disfruta de los nervios previos es Agustín Rada Aristarán, quien se prepara para dar vida a su propia versión de Willy Wonka.
En ese marco, Teleshow tuvo acceso a uno de los ensayos del elenco, el cual dejó ver la dinámica del grupo y nuevos detalles de la súper producción que estrenará el 4 de junio en el teatro Gran Rex. Así las cosas, en horas de la tarde, en una especie de galpón audiovisual, ubicado en el barrio porteño de Villa Ortúzar, Agustín Rada, Mery del Cerro, Sebastián Almada y los pequeños actores se preparan para repasar los números iniciales y dar rienda suelta a la magia. Según explica Carlos Rottemberg, el lugar funciona como un set teatral, listo para realizar pruebas de vestuario, montajes de ensayos y un espacio para la creatividad.
Sin embargo, antes de comenzar, el equipo de actores se reúne en un círculo y realiza una arenga grupal. Mientras tanto, Rada corre detrás de un escenario en un busca de algo que había olvidado y regresa con sus compañeros. Inmediatamente levanta una mano, levanta el pie contrario y se pone a bailar junto a sus compañeros. Con esa energía, el comediante y sus compañeros toman sus posiciones para el ensayo de uno de los primeros números de la obra.
Cuando la música empieza a sonar, Willy Wonka y Charlie se asoman en una estructura que representa el cuarto de una casa y comentan las noticias de su universo. Entre los canales, un mensaje capta la atención del chocolatero, el noticiero anuncia la aparición de los primeros cuatro ganadores de los Golden Tickets. Acto seguido, sobre una estructura de madera de más de 10 metros de largo, compuesta por cuatro escalones y costados curvos, Dolores Ocampo, Marcelo Albamonte, Denise Cotton y Sebastián Holz representan cada uno de sus actos.
Luego, llega el turno de Charlie, quien descubre su golden ticket, le cuenta la noticia a su familia y decide que irá a la fábrica de Wonka con su abuelo. Para cerrar, el ensayo finaliza con la recordada escena en la que cada ganador es recibido por el chocolatero en su paraíso, dando inicio a la misteriosa aventura.



