Mara Recondo, Directora General de Discapacidad y Accesibilidad, estuvo presente en Primero Bahía para contar la situación que están atravesando.
«Hemos hecho muchas cosas que van abriendo camino, el tema veredas es algo que me reclaman mucho, las mismas son responsabilidad de los frentistas, nosotros desde el municipio no podemos reparar todas las veredas de la ciudad y Federico me dijo que la gente esta muy mal económicamente como para presionar a que arreglen las veredas y tiene razón. Así mismo siempre hablamos con obras para que todo lo que se haga se piense en accesibilidad», comenzó contando Recondo.
Señaló además que «buscamos pensar en otros espacios que la persona con discapacidad tiene que circular y disfrutar, porque solo se piensa en una rampa o vereda para transitar, sino también otros espacios que sean de recreación y disfrute».
«En la gestión abarcamos muchísimo, no había políticas públicas en Discapacidad, cuando asumí con Federico y el trabajo que tenemos adelante, con dos eventos desafortunados climáticos que nos complicó para la gestión. Me encantaría hacer muchísimo más, pero se ha hecho mucho y pensar no solo como funcionarios que estamos un tiempo, sino de todo lo que hemos trabajado adentro, todo lo que se hace en la municipalidad, tiene que tener esta perspectiva, fue algo que se fue construyendo con todas las áreas y hoy no se avanza si no tiene mi mirada de accesibilidad», aseguró la funcionaria.
Destacó también que «hay un contexto social económico que es muy difícil, se duplicó la cantidad de gente que asistíamos, hay demanda porque hay respuesta. Recibo muchas personas con discapacidad que vienen a buscar trabajo, el jueves entrevisté a dos personas, el trabajo es dignidad y no solo te permite tener un ingreso para ser independiente sino también hay que romper la barrera del desconocimiento y del miedo, hablamos de inserción laboral en los comercios e industrias y en el emprendedurismo, esta reunión que tuvimos con la Corporación fue muy positivo. El proyecto más importante es la inclusión laboral, hay muchas más cosas que se vienen trabajando y me parece que hay que ver esas cuestiones».
«Francisco, mi hijo de 25 años, abrió mi camino con la discapacidad y comencé a trabajar hace muchos años con esto, es una decisión que uno toma llevarlo adelante, vivo la discapacidad de mi hijo, como me impacta a mi situaciones de discapacidad que pasan a otras personas, porque lo vivo constantemente, tema de obras sociales, de situaciones de instituciones, no es que yo no sufro las cosas que sufren el resto, pero tengo que seguir la lucha», concluyó.


