El uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos en distintos espacios públicos y oficiales de Bahía Blanca fue prohibido en las últimas horas por el Concejo Deliberante, equiparando así su uso y consumo al del tabaco común.
Además, se estableció un marco regulatorio que incluye la prohibición de su publicidad o patrocinio, junto con la realización de campañas de difusión sobre los peligros que conlleva su utilización.
La decisión se tomó en la tarde del miércoles, a partir de la presentación de un proyecto de ordenanza del concejal libertario Carlos Alonso. Si bien el texto original presentado a fin del año pasado sufrió varias modificaciones -ya que también buscaba reglar sobre comercialización y distribución de estos elementos-, finalmente fue aprobado por mayoría; solo se opusieron otros ediles de LLA.
El texto, que ahora deberá ser promulgado por el Ejecutivo bahiense, señala que el objetivo de la norma es “preservar la salud pública, proteger a los grupos vulnerables y garantizar ambientes libres de emisiones contaminantes”.
También aclara que dentro de ella están encuadrados “todos los dispositivos electrónicos que permitan la vaporización e inhalación de líquidos con o sin nicotina, aromatizantes u otras sustancias químicas, cualquiera sea su diseño, marca, presentación o mecanismo de activación”.
A partir de ahora, en Bahía Blanca no se podrán utilizar cigarrillos electrónicos, vaporizadores y dispositivos similares en establecimientos de salud públicos y privados; instituciones educativas de todos los niveles; oficinas y dependencias del Estado, y medios de transporte público, estaciones y paradas semicerradas y/o semicubiertas.
También se incluyen zonas de juegos infantiles cubiertas o semicubiertas y/o cerradas o semicerradas; eventos de concurrencia pública, y locales comerciales, gastronómicos, culturales, deportivos y de entretenimiento, cerrados.
Tampoco podrán ser publicitados o patrocinados en eventos culturales, deportivos o sociales de acceso público.
“Los espacios alcanzados por la prohibición deberán exhibir carteles visibles que indiquen la restricción del uso de estos dispositivos -se explica en el proyecto aprobado-. El Ejecutivo implementará campañas permanentes de prevención, información y concientización sobre los riesgos asociados al uso de cigarrillos electrónicos y vaporizadores, especialmente dirigidas a jóvenes y adolescentes”.
Enfermedades pulmonares, enfermedades cardíacas y cáncer
De acuerdo a la American Cancer Society, “los cigarrillos electrónicos no contienen tabaco, pero muchos de ellos contienen nicotina, la cual se origina del tabaco”.
“El uso de cigarrillos electrónicos a menudo es referido como vapear (vaping, vaporear, vapeo) debido a que muchas personas consideran que estos producen un vapor el cual es luego inhalado. Pero en verdad, lo que producen los cigarrillos electrónicos es un aerosol de diminutas partículas, lo cual es distinto a lo que se entiende por vapor”, se explica.
Al respecto, se indica que el líquido en la mayoría de los cigarrillos electrónicos contiene nicotina. “El aerosol que sale de un cigarrillo electrónico no es vapor de agua y puede ser perjudicial: puede contener nicotina y otras sustancias adictivas que pueden causar enfermedades pulmonares, enfermedades cardíacas y cáncer”, se remarca.
“También contienen propilenglicol y/o glicerina vegetal. Se trata de sustancias utilizadas para producir niebla escénica o teatral, la cual se ha descubierto que aumenta la irritación pulmonar y de las vías respiratorias después de la exposición concentrada”, se informa.

