Ezequiel, entrenador de la escuelita, habló con Primero Bahía sobre lo ocurrido.
«Lamentablemente los chicos jugaban de local, se habían puesto un par de luces el jueves, se dejaron algunas pruebas para ver cómo funcionaba, marchaba todo bien y el sábado a la mañana cuando fuimos con un papá, se me dio por mirar a los postes y ví que faltaban las cuatro luminarias que pusieron, sacaron las cosas con palas y se llevaron hasta los cables», comenzó diciendo Ezequiel.
Refirió además que «yo llevo viviendo en Bahía desde el 2006, el barrio ha crecido bastante, se han levantado viviendas en cantidad donde está la cancha y desde el 2021 se sufrieron varios robos, además de esto también ya nos habían robado la puerta, hace algunos años atrás después de un entrenamiento de los chicos, por temas de terrenos algunas familias comenzaron a tirotearse».
«Últimamente, cada dos por tres, siempre hay un robo, pero lo que más me duele es que lo que nosotros hacemos es por los chicos, para que no estén en las calles y puedan disfrutar del deporte. Los chicos estaban muy tristes cuando vieron que se robaron las luces, ya que los chicos cuando salen de la escuela pueden venir a entrenar», afirmó el entrenador.
Señaló también que «son alrededor de 120 chicos que vienen, sin contar que muchos quieren seguir viniendo al club. Lo de la iluminación vino porque la Fundación River Plate y el Banco Provincia nos dieron una mano para tener iluminación en la cancha y que el club vaya creciendo, nosotros arrancamos de cero, como todo club de barrio, hoy tenemos un quiosco de material, un baño de material, todo lo vamos consiguiendo gracias a la ayuda de la gente de afuera. La Liga municipal nos regalan pelotas, pecheras y después lo que vamos recibiendo es lo que nos da el centro Comunitario Loyola, hasta nos han cubierto viajes en colectivo».


